Se utilizan violetas, pétalos de rosa badior, flor de borraja, pétalos de taget sun, clavel freedom...
Las ideales son las violetas, ya que transmiten un aroma intenso.
Colocar las flores comestibles dentro de cada espacio y meter las cubiteras en el congelador.
Primero, flotarán pero, al formarse el hielo, las flores se mantendrán en su lugar.
Verter el agua sobre ellas, hasta que queden completamente cubiertas.
Colocar la cubitera nuevamente en el congelador y en un par de horas ya estarán los cubitos listos para sorprender a los comensales.